JAIMITO Y LAS MONEDAS 

Los vecinos de Jaimito se reían siempre de él con un juego. Se trataba de que le ofrecían a elegir entre una moneda de 50 céntimos y otra de un euro. Jaimito siempre se llevaba la de menor valor, porque era dorada, y así los otros niños no paraban de reírse de él. La madre de Jaimito, un poco harta, le dijo un día:
- Jaimito, cariño, ¿por qué no te quedas con la moneda de un euro?. Aunque no sea dorada vale más que la otra.
- Fácil, mamá. Si me llevase la otra dejarían de jugar a ese juego conmigo. ¡Y de esta forma he ganado ya más de 50 euros!

75.68%

votos positivos

Votos totales: 588

Comparte:
Añade tus comentarios